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  • Trackname:

    Mira las estrellas
  • Artist:

    Mufasa (Constantino Romero)
  • Album:

    El Rey León

Sometimiento al fin y al cabo.

Giacomo Cardelli, GIAC, en Cartoon Movement.

(Fuente: hipsteryisus, vía finofilipino)

Timestamp: 1368313798

Ciencia poética del día:

Cartografía.

(De carta y -grafía).

                       1. f. Arte de trazar mapas geográficos.

                              [con palabras sobre tu cuerpo]

Cuentan que una vez, se reunieron todos los sentimientos y las cualidades del hombre. Cuando el aburrimiento había bostezado por tercera vez, la locura les propuso: “Oigan, vamos a jugar a las escondidas”. La intriga levantó la ceja y la curiosidad sin poder contenerse, preguntó: ¿escondidas?. El entusiasmo tanso, seguido de la euforia. La alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la duda y a la apatía, que nunca se interesaban por nada. “1,2,3” comenzó a contar la locura. La primera en esconderse fue la pereza, que como siempre cayó detrás de la primera piedra del camino. La fe subió al cielo, y la envidia se escondió detrás de la sombra del triunfo, que por propio esfuerzo había conseguido subir a la copa más alta del árbol más alto. La generosidad casi no consigue esconderse, porque cada lugar que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, si era un lago cristalino, le parecía ideal para la belleza, si era la copa del árbol perfecto para la timidez, si era una ráfaga de viento magnífico para la libertad, así que terminó por esconderse en un rayo de sol. El egoísmo en un lugar bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero sólo para él. La mentira se escondió detrás del arco iris. Y la pasión y el deseo, en el centro de los volcanes. Cuando la locura terminaba de contar, el amor todavía no había encontrado lugar para esconderse pues todos estaban ya ocupados, hasta que encontró un rosal y cariñosamente decidió esconderse entre sus flores. Concluyó la locura y comenzó su búsqueda. La primera en aparecer fue la prisa, apenas a tres pasos de una piedra. Sintió vibrar a la pasión y al deseo en los volcanes, en un descuido encontró a la envidia y claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. Al egoísmo no tuvo que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite que en verdad era un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al aproximarse a un lago, descubrió a la belleza. La duda fue más fácil de encontrar, estaba sentada sobre un cerro sin decidir donde esconderse. Y así fue encontrándolos a todos, al talento entre la hierba fresca, a la angustia en una cueva oscura pero… el amor no aparecía en ningún lugar. La locura lo buscó detrás de cada árbol, debajo de cada roca del planeta y encima de las montañas. Cuando estaba a punto de darse por vencida, encontró un rosal y comenzó a mover sus ramas, entonces, escuchó un grito doloroso. Habían herido al amor en los ojos. La locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, rezó, imploró, pidió perdón, y prometió ser su guía para siempre. Y es por eso que desde entonces el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.

(vía just-you-are-my-dream-now)

Lo más olvidado del olvido

  Permanecieron mil años así abrazados, hasta que lentamente se alejaron las alucinaciones y él regresó a la habitación, para descubrirse vivo a pesar de todo, respirando, latiendo, con el peso de ella sobre su cuerpo, la cabeza de ella descansando en su pecho, los brazos y las piernas de ella sobre los suyos, dos huérfanos aterrados. Y en ese instante, como si lo supiera todo, ella le dijo que el miedo era más fuerte que el deseo, el amor, el odio, la culpa, la rabia, más fuerte que la lealtad. El miedo es algo total, concluyó, con las lágrimas rodándole por el cuello. Todo se detuvo para el hombre, tocado en la herida más oculta. Presintió que ella no era sólo una muchacha dispuesta a hacer el amor por conmiseración, que ella conocía aquello que se encontraba agazapado más allá del silencio, de la completa soledad (…)

(…) Y entonces pudieron abrazarse y llorar, hambrientos de pactos y de confidencias, de palabras prohibidas, de promesas de mañana, compartiendo, por fin, el más recóndito secreto” 

Cuentos de Eva Luna.

I.A